martes, 21 de septiembre de 2010

IX

No creas que mi voluntad es inquebrantable,

Si organizás un complot, algo puede salir mal;

Si jugás a las escondidas, no me encontrarás jamás.

Sólo un indicio:

El humo de los cigarrillos indefectiblemente va a tus ojos.

Puedo adivinar tu corazón en el aire,

Ofrecer el mío a no sé que dioses,

No me pidas que te ilumine, nunca podré ser sol.

La rutina arrasa con la magia.

La magia existe,

Es que a veces olvidamos dónde guardamos la galera...

¿No será esta la oportunidad que aguardaba una tregua?

Podemos usar una táctica nueva, auténtica,

Sin necesidad de guerras frías ni falsos espionajes.

El rencor nos asusta con su poder incalculable,

El rencor nos seduce con su sabiduría.

La especialidad de la casa es la fuga.

Por favor, no me la sirvas en bandeja.

lunes, 13 de septiembre de 2010

VIII

Siempre que un silencio lo enfrenta,

Resuena como ecos en la mística

Deteniendo todo lo que puede llegar a ser.

Y después, sin piedad, una bala atraviesa

La cosas que dejó atadas en algún lugar,

Mientras cae en aquellas viejas obviedades.

Antes,

alguien cantaba, tenía estrellas en los labios,

Se creía que la felicidad era un estado de conciencia

Y cuando quiso analizarlo, se le enredaron los pensamientos

Y ferozmente derrumbaron su consistencia precaria.

Conoció el arco y la flecha, aprendió a cazar.

Así, las manadas aparecieron tentadoras, accesibles, irresistibles.

Y por querer ir más allá,

Confundió todo en su corazón.

Ahora

Intenta crear algo, creer en algo...

Y se interrumpen sus sueños en una lapicera,

Quiebra sus brazos flacos para inventar alas.

Ahora

Está escapando para regresar despierto,

Expectante.

Sin hacer jamás alarde de ello.

viernes, 10 de septiembre de 2010

VII

Peces

Rezos, mares

La puerta de la guarida

El cielo por una grieta verde

La fuerza del trato cortés.

Y la gente

Y el rayo

Y la vida

Miden la corta distancia entre dos palabras

Y no se escuchan por tanto calcular

Porque dejaron de sentir

Y se revuelcan entre rieles de dudas.

domingo, 5 de septiembre de 2010

VI

Lunas,

eternamente lunas,

intentando soles.

Medianoche:

.....................silencios imposibles,

.....................semáforos amarillos,

.....................suicidas en peligro.

Sigo,

eternamente sigo,

intentando... soles.

V

Lo ridículo de las alegorías

Se evidencia en aquel preciso instante de los nombres.

Y si decís nube,

Yo te creo y veo lluvias

(como para acompañarte nomás).

Repto,

Y fracaso,

lamo las manos de aquel que escribe en mí

o sueña en mí.

Si tuviera ese próspero pulso para quebrar los alfabetos,

no tendría que corromper mi voz

que siempre se confunde entre tanta palabra ajena.

Parece una pesadilla,

Sin embargo,

todavía no se han agotado las ventanas.

viernes, 3 de septiembre de 2010

IV

Si probaras ser reina,

yo optaría alejarme entre espejos.

Sobre el lugar menos conocido

otros sabores se integrarán.

Si insistís, el néctar.


Si fueras verdaderamente reina,

yo conquistaría estas ciudades para vos.

Una proclama de aguas para tu humildad

y un atributo ptoloméico de la traición.

III

Jamás regresaría a su ancestral país de míseros caminos,

ni a sus dorados mares.

Cada juego debe hallar sus rutas,

Cada viajero será.

-Perdone si lo molesto,

¿Podría indicarme el camino más corto hacia...?

-No es molestia.

Recuerde que la tierra es redonda y no se perderá.

El sombrero de su abuelo,

único equipaje,

abandonado en las banquinas

por no soportar tanto polvo.

¿Y el río?

El amor, no.

El sueño, tampoco.

Si no se alimentara tanto del fuego,

Su grito hubiera llegado al cielo.

Las fotografías.

El diario de viaje.

Las esperas.

No,

Ni lo abierto ni lo oculto:

Un sólo descubrimiento, el dolor.

II

Ciegas

Las palabras, caen

Y, más allá,

Un secreto de tierras desbordantes.

I

Ella,
la mujer de los silencios imprescindibles,
Enfrentada por la complicidad de todas las mentiras
y todas las verdades que la sostienen, en cumplimiento de pactos con sus demonios,
pretendiendo:
alearse en tierras y metales,
defenderse de lo común,
atacar sus vanidades
y rescatar las dosis de libertad para tomar decisiones,
por siempre
y para todas las huellas que deseen habitarla,
(olvidando la protección de Dios, fuente de toda sinrazón e injusticia):
planea,
solicita
y proclama esta autodestrucción
para la que ha sido sistemáticamente preparada.