martes, 21 de septiembre de 2010

IX

No creas que mi voluntad es inquebrantable,

Si organizás un complot, algo puede salir mal;

Si jugás a las escondidas, no me encontrarás jamás.

Sólo un indicio:

El humo de los cigarrillos indefectiblemente va a tus ojos.

Puedo adivinar tu corazón en el aire,

Ofrecer el mío a no sé que dioses,

No me pidas que te ilumine, nunca podré ser sol.

La rutina arrasa con la magia.

La magia existe,

Es que a veces olvidamos dónde guardamos la galera...

¿No será esta la oportunidad que aguardaba una tregua?

Podemos usar una táctica nueva, auténtica,

Sin necesidad de guerras frías ni falsos espionajes.

El rencor nos asusta con su poder incalculable,

El rencor nos seduce con su sabiduría.

La especialidad de la casa es la fuga.

Por favor, no me la sirvas en bandeja.

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