viernes, 3 de septiembre de 2010

III

Jamás regresaría a su ancestral país de míseros caminos,

ni a sus dorados mares.

Cada juego debe hallar sus rutas,

Cada viajero será.

-Perdone si lo molesto,

¿Podría indicarme el camino más corto hacia...?

-No es molestia.

Recuerde que la tierra es redonda y no se perderá.

El sombrero de su abuelo,

único equipaje,

abandonado en las banquinas

por no soportar tanto polvo.

¿Y el río?

El amor, no.

El sueño, tampoco.

Si no se alimentara tanto del fuego,

Su grito hubiera llegado al cielo.

Las fotografías.

El diario de viaje.

Las esperas.

No,

Ni lo abierto ni lo oculto:

Un sólo descubrimiento, el dolor.

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